La intimidad en un sector de Kennedy, D.F.



María Luisa Mosquera -que quién sabe Dios dónde andará- nunca se imaginó por allá en los '80, que de las pasarelas parisinas y de los lentes de Vogue, pasaría a ser La Chena, manzana de la discordia del Distinguido Ledezma y sus tres víctimas, residentes del barrio Kennedy, asesinados y enterrados en Mamera, menos uno, en la Cota 905.
Solveig Hoogesteijn realizó in speculo retro la historia criminal que conmovió a Venezuela, cuando un miembro de la Policía Metropolitana estranguló y enterró a tres jóvenes, dos de ellos, compañeros de juegos de la Chena y el otro, amante. De igual forma, los chamos servían de mercaderes contratados en la cueva de Alí Ledezma y sus 40 Policías Ladrones, eco de corrupción en la institución con contrabando, drogas, licor, putas y otras menudencias. El documental de Luis Correa, Ledezma, El caso Mamera, que trataba todo desde la perspectiva real, fue prohibido por sentencia judicial firme y ejecutoriada de los Tribunales de la otrora República de Venezuela, caso único entre películas, donde ni siquiera el Juez de la causa vio la cinta. En ella, indirectamente se denunciaba el entrenamiento de policías para aniquilar guerrilleros, motivo único de censura y otra raya más para el sistma judicial. En entrevista realizada en el diario El Universal, Argenis Ledezma da peso a esta barbaridad con us propias palabras: "Estos años de cárcel se los debo a los celos. Ahora me tengo que preparar para no ser tan celoso. En esa época tuve una lista de siete muchachos a los que pensaba matar. Era una banda de San Pablito y el séptimo de la lista era el famoso capitán Avendaño, aunque en esa época en el barrio le decían Juancito. Pero ahora no pienso igual, creo que la violencia no es la solución y por eso evadí una oferta de dos amigos que me dijeron que me querían junto a Henry López Sisco y el ex Gato, Anouel Pacheco, para combatir la delincuencia juvenil de Caracas" Ya, en el 2008, sabemos con exactitud de qué personajes nos habla y cuál sería el modus operandi para esa acción combativa.
Macu, La Mujer del Policía, ha participado en más de 35 festivales internacionales y, luego de 20 años, sigue siendo la película venezolana más vista hasta ahora. Adqurí una copia con Dark Moon (ver direcciones para cinéfilos) y me dí cuenta con pesar que había sido grabada de una transmisión del canal Cine Latino. Sin embargo, me sigue gustando la cámara del pana Eddy León, el sensual toque de saxofón de Víctor Cuica y el punto de vista de Solveig: la chamita vendida por su madre a los 11 años a un hombre mayor, que, inevitablemente, al llegar a la pubertad, la traicionaron las hormonas. Cinemateca y Villa del Cine: recupérenla. Tengamos memoria audioviosual de una vez por todas.
Macu, la mujer del policía (1987)
Dirección: Solveig Hoogesteijn
Género: Drama
Elenco: Daniel Alvarado, María Luisa Mosquera, Frank Spano, Tito Aponte, Ana Castell.

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